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tipos de producciones agricolas

Clasificación de los sistemas de producción agrícola.

“Sistema es un conjunto, una combinación, un complejo de diversas estructuras (económicas, técnicas, políticas, institucionales, etc.) coherentes, que están ligadas entre sí por relaciones relativamente estables. “Sistema de producción agrícola” es un ecosistema que cambia, maneja y administra el hombre con el fin de producir bienes que le son útiles. Para modificar estos ecosistemas el hombre utiliza los factores de producción.
Estos factores, de modo simplificado, se pueden agrupar en tres, la fuerza de trabajo, la tierra y el capital pero, si profundizamos un poco, vemos que en cada uno de ellos podemos encontrar otros muchos factores que están presentes en mayor o menor medida, influyen en las interrelaciones  entre ellos y determinan la diversidad de sistemas existentes. Así,  por ejemplo, el clima, los suelos, el modo de tenencia de la tierra, la tecnología disponible, el nivel de formación, las posibilidades  de financiación, los mercados y niveles de precios, etc.,  influencian y condicionan la forma en la que se organiza la producción agrícola en cada sistema.
Cabe señalar también, que no hay una definición única comúnmente aceptada del concepto “sistema de producción agrícola”, por lo es frecuente encontrar clasificaciones diversas de los tipos y sistemas en función del objetivo que se persiga.
Así, por ejemplo, la agricultura se puede clasificar en de secano o regadío, de monocultivo o policultivo, extensiva o intensiva, etc., y en cada una de estas tipologías se pueden definir uno o varios sistemas de producción, cada uno de ellos, implicando unos determinados cultivos, unos modos de producción, uso de insumos, etc.

1.  La agricultura de regadío:consiste en el suministro de importantes cantidades de agua a los cultivos a través de diversos métodos artificiales de riego. Este tipo de agricultura requiere grandes inversiones económicas y una cuidada infraestructura hídrica: canales, acequias, aspersores, albercas, etc., que exige, a su vez, un desarrollo técnico avanzado. Entre los cultivos típicamente de regadío destacan los frutales, el arroz, el algodón, las hortalizas y la remolacha. En Andalucía la agricultura de regadío se concentra en el valle del Guadalquivir, en la vega de Granada y en el litoral.

Tradicionalmente, la agricultura de secano (es decir sin riego), en los ambientes mediterráneos y otros muchos, alternaban un año cultivo con otro de barbecho, en el que el suelo permanecía desnudo . Sin embargo, a menudo este último era mayor , dependiendo del clima y la fertilidad del medio edáfico (dos, tres años, o más). La estructura del espacio agrario de una localidad rural tendía a dividirse/agruparse en “hojas” (así se denominaba al menos en la Península Ibérica), de tal modo que los paisanos disponían de parcelas en cada una de ellas. Según las condiciones anteriormente aludidas, una o más hojas podían dejarse uno o más años en descanso, mientras se cultivaba otra (cultivos de año y vez, si solo era uno). Reiteramos que a veces el barbecho se extendía a lo largo de dos o más ciclos anuales en los terrenos menos aptos para la producción agraria (“dos hojas, tres hojas, etc.,”). Y así se configuraba un tipo de paisaje muy singular, del que un día hablaremos.  El Objetivo del barbecho consistía en que el medio edáfico recuperara su fertilidad, tras extraerse del mismo abundantes nutrientes en forma de biomasa. Más aun, en áreas de montaña, no era infrecuente que los pastos se situaran en laderas pendiente

La agricultura extensiva o explotación agropecuaria extensiva (opuesta a agricultura intensiva) es un sistema de producción agrícola que no maximiza la productividad a corto plazo del suelo con la utilización de productos químicos, el riego o los drenajes, sino más bien, haciendo uso de los recursos naturales presentes en el lugar.

Por lo general está localizada sobre grandes terrenos, en regiones con baja densidad de población y se caracteriza por unos rendimientos por hectárea relativamente bajos pero que en conjunto resultan aceptables (campos de trigo en Argentina, EE.UU., Canadá

La agricultura de conservación, según la FAO, comprende una serie de técnicas que tienen como objetivo fundamental conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales mediante un manejo integrado del suelo, agua, agentes biológicos e insumos externos.

La práctica de una agricultura de conservación es beneficiosa para la agricultura, el medio ambiente y el agricultor. Se busca la conservación máxima del suelo, un recurso no renovable, ya que el verdadero problema de la agricultura es su pérdida y degradación

La agricultura intensiva es el sistema de producción agrícola que hace un uso intensivo de los medios de producción. Por ello, se puede hablar de agricultura intensiva en mano de obra, en insumos y en capitalización. No es la intensificación de la agricultura de los años 1970 y 1980 "la revolución verde", pues solo cambió la escala dentro de una agricultura extensiva. También se puede hablar de la agricultura intensiva en medios ecológicos, como el método del "bancal profundo".